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TEMA: CÒMO VIVIR EN LA RENOVACIÓN DE DIOS TEXTO: (MARC 2: 21-22) TÌTULO: VIVE LO NUEVO
INTRODUCCIÓN
Dios sigue siendo y será siempre el mismo, pero no es un Dios aburrido, sino transformador y renovador. ¡Él está renovando su iglesia! Y a nosotros no nos ha excluido de esa gracia. En muchas ocasiones escuchamos por aquí y por allá que Dios hizo esto, o aquello otro, y con el hermano tal de la iglesia tal pasó esto, etc.. Sin embargo, en nuestras vidas todo ese mover de Dios solo es, como confesó el patriarca Job en una ocasión: “De oídas te había oído” Ahora él se está mostrando más claro y real en nuestro medio y es algo que no debemos dejar pasar. El Todopoderoso decidió habitar en nuestros corazones y desde allí manifestarse haciéndose cada día más real. Él quiere que también tengamos la experiencia de Job que luego pudo afirmar: “más ahora mis ojos te ven” Aquí expongo varias indicaciones bíblicas de cómo experimentar este viento nuevo que el Señor nos está enviando en toda su plenitud. (FIL 3: 10-14)
I. Apasiónese por conocer cada día más y mejor a Jesús “Quiero conocerlo a él y el poder de su resurrección” (vs. 10) El Señor solo bendice lo que él establece, lo que consta dentro de su plan. Uno de sus propósitos fundamentales es transformarnos a la imagen de Cristo, así que quién decida involucrarse en este propósito puede hacerlo con la absoluta convicción de que Dios le apoyará y que vivirá en bendición y victoria. Esto representa ponerle solo a él y a sus enseñanzas en primer lugar y delegar todo lo demás a segundos planos. El pueblo de Dios en los últimos tiempos se ha enfrascado mucho por entender lo que Dios quiere que hagan y se han descuidado de lo primordial, que es conocer más al Dios que nos dice lo que hay que hacer. Nunca podremos saber a ciencia cierta si estamos viviendo correctamente a su imagen si no conocemos al original.
II. Deje el pasado en su lugar: Detrás “Olvidando ciertamente lo que queda atrás” (vs. 13) Dios quiere que usted se desligue de su pasado. La palabra habla de algo importante que Cristo efectuó para nosotros (2 COR 5: 17) Jesús habló de que quien quiera vivir en el reino de Dios adecuadamente debe desligarse de su pasado. En una ocasión alguien quería seguir a Jesús, pero primeramente deseaba ir a su casa. El Maestro le contestó: “Ninguno que, habiendo puesto su mano en el arado, mira hacia atrás es apto para el reino de Dios” (LUC 9: 62) Aprende a dejar tu pasado porque de todas maneras no lo podrás cambiar. Rebuscar en tu pasado trae malas consecuencias (ROM 6: 3-4)
III. Esfuércese por alcanzar lo que Dios le ha prometido “pero una cosa hago....Extendiéndome a lo que está delante” (vs. 13) Las cosas no le llegarán fácilmente, por eso debe esforzarse. De la nada, nada sale. Usted debe comenzar algo, estar involucrado en alguna tarea, ministerio o servicio. Pablo decía: “Una cosa hago” No se deje gobernar por el pensamiento de que no está listo, o que le falta preparación. Eso lo obtendrá en la práctica. Debemos cuidarnos del pensamiento de que lo que viene de Dios se dará sin dificultades. Oramos para discernir entre dos direcciones y esperamos que una se muestre sin grandes complicaciones para entender que es de Dios. Nunca nada se le dio con facilidad a ningún siervo de Dios. El Señor le recomendó a Josué: “Esfuérzate y sé valiente” David tuvo que pelear contra Goliat y era una pelea de León contra mono amarrado. Los profetas del Antiguo testamento, y los Apóstoles del Nuevo, llevaron vidas llenas de padecimientos y Jesucristo mismo dijo: “En el mundo tendréis aflicción” (JUAN 16: 33) La vida del creyente es de fe y la fe es la convicción de lo que no se ve. Pablo declaró que “porque por fe andamos, no por vista” (2 COR 5: 7) y peleaba la buena batalla de la fe, así que la fe requiere esfuerzo. Usted necesita, a través de la fe, apoderarse de las maravillosas promesas de Dios (ROM 8: 32) (1 COR 2: 9)
IV. Prosiga hacia la meta, no se desvíe “Prosigo a la meta” (vs. 14) Al Señor no le agrada que dejemos las cosas a medias, Él no las deja sin culminar. Aunque parezca que con nosotros ha hecho excepción y nos ha dejado sin terminar, no es cierto, aun está trabajando (FILIP 1: 6) Pero debemos colaborar con Él para que el proceso sea disfrutable, porque de todos modos Él lo culminará. Luego debemos aprender de esto que la vida es un proceso y no un evento y así debemos vivirla. El que vive de eventos tiene una vista muy corta y luego tendrá dificultades por no haberse preparado, ya que la vida es un proceso. Ejemplo: La boda y el matrimonio: La boda es solo un evento, algo que sucederá un solo día y basta; el matrimonio en cambo, es un proceso que durará toda una vida (esa es la voluntad del creador) Generalmente los preparativos de la boda ocupan más lugar en las parejas que el matrimonio en sí. ¿Cuánto tiempo y recursos invertimos en cada caso? ¿Qué debería tener prioridad?
CONCLUSIÓN Esta renovación que él está comenzando tiene el alto propósito de semejarnos más a Cristo. El proceso puede ser doloroso. Implicará, en muchos caos, despojarnos de patrones y tradiciones que hasta ahora han regido nuestra cristiandad, pero cuando Dios finalice el proceso seguramente será glorioso. Notaremos que realmente es capaz de darnos mucho más de lo que pedimos, entendemos o creemos que podemos recibir de él (EFE 3: 20) ¿Crees esto? Entonces rindámonos desde ya a su Espíritu para que empiece a hacer realidad esta obra. |