Resultado de la Perseverancia de los Santos

Resultado de la Perseverancia de los Santos
TEXTO: (1 COR. 9: 24-25)

Perseverancia: Continuar haciendo algo a pesar de la dificultad, la oposición. Es

correr, luchar, guardar.

Corremos la carrera, peleamos la buena batalla de la fe, esperando obtener un

premio. No resistimos la oposición que tenemos por gusto, sino que Dios prometió
galardonar a aquellos que con fe le busquen.

->¿Porqué se trabaja? R/ Para obtener como premio un sueldo que nos ayudará

a resolver, de cierta forma, algunos de los problemas y necesidades que
tenemos.

En la perseverancia, la orientación hacia el futuro es importante. Vivimos según

pensamos. Quien vive orientado por su pasado, pensando en lo que pudo hacer o
no, estará ocupado en algo frustrante, porque de veraz que no podrá remediar nada.
El presente muchas veces nos sorprende y hemos de tomar decisiones para las que
no estamos preparados. Por eso, la orientación al futuro, hacia lo que está delante,
nos ayudará a tener una actitud consecuente en el presente, midiéndonos
continuamente y analizando si realmente estamos en condiciones de alcanzar lo
planificado. (Fil. 3: 12-14)

Resultados


1. La Gloria de Dios
(2 COR. 4: 16-18)

La lucha que sostenemos contra las fuerzas que se nos oponen culminará en más

gloria. Esta gloria no es más que la presencia misma de Dios, el disfrute de su
personalidad, la comunión perfecta con Él. ¡Ese es el mayor y mejor premio de
nuestra perseverancia! Es una expectativa insuperable, inmejorable, incomparable.

2. La Corona de la Vida
(APOC. 2: 8-10)

Quien persevere hasta el final recibirá, de la mano misma del Señor Jesucristo, la

corona de la vida; corona incorruptible, que no se marchitará nunca. Quien
entregue esta vida que tiene por la causa de Jesucristo, recibirá una mucha mejor
que será interminable, eterna. (LUC. 9: 23-25)

3. Librados de la Muerte Segunda
(APOC. 2: 11)

La muerte segunda es la separación definitiva de Dios. Es indeciblemente peor

que la primera, tanto en sus agonías como por ser eterna. (MARC 9: 43-48) Si un
hombre sabe que es librado de la segunda muerte y de la ira venidera, puede
soportar con paciencia lo que encuentre en este mundo.

4. Un lugar en el trono de Cristo (APOC. 3: 21)

El Señor Jesús le anunció a los 12 discípulos que se sentarán en 12 tronos para

juzgar a las tribus de Israel; pero también prometió que al que venciere, quien
persevere ante la dificultad, se sentará en su trono glorioso. Esto será posible por su
propia victoria aplicada a nosotros por su gracia, y así cómo el venció y se sentó en
el trono de su Padre, nosotros somos también vencedores por Él y nos sentaremos
en su trono de gloria. (2 TIM,. 2: 12)

CONCLUCIONES


Puedo imaginar que cosas como esta tenía el Apóstol Pablo en mente cuando

escribió: “prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo
Jesús” (FIL. 3: 14) El conocía que su perseverancia el camino del evangelio tenía
un precio, pero que no se compara al premio que recibiría su perseverancia y
fidelidad a la voluntad de Dios.

El conocer el resultado de nuestra perseverancia es un motor impulsor en nuestro

andar cristiano en la tierra. Con un propósito Dios lo dio a conocer. Él le reveló
siempre a su pueblo, a través de los profetas, hacia donde los quería llevar. A
nosotros también nos guía de forma semejante, por eso la Biblia llega hasta el
Apocalipsis.

Animémonos a seguir adelante firmes y fieles, sabiendo que no lo haremos en

vano, pero hagámoslo confiados y dependientes solo de su gracia, porque
realmente recibiremos cosas que no merecemos, sino que por sus méritos hasta allí
llegaremos. Recordemos siempre las palabras del Apóstol Pablo: el que comenzó
en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
“¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!
Por lo tanto,  mis queridos hermanos,  manténganse firmes e inconmovibles,
progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo en el Señor no
es en vano.” (1 COR. 15: 57-58) (NVI)